Mejor en su propia casa que en una residencia.

Los mayores y sus familias optan cada vez más por recibir asistencia social en sus propios domicilios, en lugar de ingresar en residencias de ancianos. Los mayores solicitan ayuda para su higiene, preparación de comidas, tareas del hogar y acompañamiento mientras la familia está trabajando o ausente.

Cuando un mayor ingresa en una residencia casi todos sus ingresos acaban yendo a pagar esa plaza. Una encuesta realizada en colectivo de mayores de 65 años, revela que el 77% de ellos escoge este servicio de ayuda a domicilio para «evitar el ingreso en una residencia», el 86% lo prefiere para «seguir viviendo en el domicilio habitual en mejores condiciones»

Una cama en una residencia pública supone aproximadamente el 90% del total de una pensión.

Con la pensión no llega y no hay muchas familias que se puedan permitir este gasto extra. En cambio, la ayuda a domicilio es notablemente más económica. Este servicio se paga en función del tiempo que dure la asistencia.

Además por supuesto del tema económico, para optar por la atención a domicilio hay que tener muy en cuenta  otros factores, como son: Cuidado personalizado,  Libertad en el día a día,…

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