El servicio  de Acompañamiento en hospitales, va destinado a contrarrestar la soledad de las personas enfermas de los hospitales y al mismo tiempo, dar apoyo psicológico y emocional, tanto a ellos como a sus familiares. A través de este servicio  conseguimos mejorar la calidad de vida y el estado de ánimo de las personas afectadas por enfermedades diversas y de sus familiares. El objetivo principal es facilitar la estancia hospitalaria previniendo posibles enfermedades psicosomáticas y la sensación de soledad.

Entre las actividades desarrolladas se encuentran:

  • Acompañar a personas enfermas mayores solas en estancias tanto de corta como de  larga duración.
  • Ofrecer a la familia un descanso sabiendo que sus seres queridos están en todo momento acompañados. 
  • Ofrecer apoyo emocional a los enfermos y sus familiares.

A menudo sucede que el nivel de implicación con una persona mientras se encuentra hospitalizada es tanto, sobre todo si la persona  que tenemos a cargo, es algún familiar, que podemos llegar a olvidarnos de nosotros mismos, debido a que no contamos con la ayuda de un profesional para hacer más llevadera dicha responsabilidad. Teniendo la mayoría de las veces  que  renunciar a trabajos, horas de descanso, una modificación de la rutina diaria, que si no se diera sería imposible hacerse cargo del paciente.

Para estas situaciones, surge el servicio de Acompañamiento en hospitales, que trata de ayudar, en la medida de lo posible, en todo este tipo de incomodidades que puede originarnos tener familiares  en el hospital durante el tiempo que sea necesario. A través del servicio de asistencia hospitalaria lo que se pretende es ofrecer a los familiares la posibilidad de relajarse y descansar. En estas situaciones es muy habitual un alto grado de ansiedad y preocupación. Conciliar el acompañamiento en el hospital con nuestra vida personal es una tarea difícil que genera situaciones de elevado estrés en el entorno familiar La ayuda en el hospital aporta un desahogo  a la familia de la persona enferma y una seguridad de contar con alguien que va a estar con el enfermo el tiempo que precise, bien durante horas, días, noches o lo que fuera necesario, dedicándose exclusivamente a la persona hospitalizada. Proporcionándole todos los servicios que necesite desde, cambios posturales, ayuda con la comidas, conversación,… El acompañante aportará su experiencia para que tanto la familia como el enfermo tengan la absoluta tranquilidad de estar en buenas manos.

Como se puede ver, son muchas las ventajas que el acompañamiento hospitalario aporta tanto a las personas mayores como a los familiares de estas, las podemos resumir en:

  • La compañía: que los mayores se sientan acompañados, por alguien que no solo les atiende sino que también les escucha es un valor añadido, lo que se traduce en que estén mejor cuidados.
  • Tranquilidad para los familiares: ventaja fundamental que nuestros mayores estén en las mejores manos y bien atendidos tanto para  nuestro descanso, como para el bienestar de la persona enferma.
  • Personal cualificado y capacitado, con la experiencia necesaria para detectar las necesidades de la persona mayor, ya que hay enfermedades duras como por ejemplo: alzhéimer, donde las familiares pierdan la paciencia al enfrentarse a esta nueva enfermedad, la cual no entienden o no saben cómo manejar.
  • Todas las necesidades cubiertas. Las obligaciones diarias, las familias y el trabajo hacen que no siempre podamos encargarnos de los mayores. Además de atender a los ancianos, también nos ayudarán a nosotros.

En cuanto a los tipos de acompañamientos en hospitales podemos decir que hay dos tipos:

–          Acompañamiento nocturno: Acompañamiento nocturno cuando la familia no puede estar ahí para pasar la noche con la persona enferma y resulta esencial, tener siempre a alguien haciendo compañía al familiar y listo para avisar al equipo profesional de enfermeras del hospital, en cualquier instante o momento que el enfermo necesite una atención inmediata.

–          Acompañamiento diurno: A cargo de un auxiliar, el acompañamiento diurno consiste en estar durante el día con el enfermo cuando la familia debe atender otras obligaciones. Tener siempre a alguien haciendo compañía al familiar y listo para avisar al equipo profesional de enfermeras del hospital, dando un respiro a los familiares para que puedan dedicarse a sus responsabilidades.

“En definitiva, el acompañamiento hospitalario constituye una necesidad para muchas personas que se ven obligadas a permanecer ingresadas en un hospital. El objetivo principal es hacer  que su estancia sea más llevadera, ayudando tanto  a la familia  como a la persona hospitalizada, evitando en esta la sensación de soledad. Contar con personal de confianza y con experiencia previa,  mejora la calidad de vida y el estado de ánimo tanto del enfermo, como de sus familiares.”

También se da la circunstancia, que en muchos casos el familiar hospitalizado presenta necesidades especiales, como es el caso de los enfermos de Alzheimer. El cansancio provocado por las noches sin dormir provoca en el familiar situaciones de estrés que hacen perder la paciencia por no saber entender la enfermedad. La calidad de los profesionales y su experiencia junto el trato amable y cercano es un valor diferencial para ayudar en este tipo de situaciones.

En Cuidasana contamos con un servicio profesional de tanto de cuidado de mayores a domicilio, como de acompañamiento en hospitales y cuidadores de enfermos en hospitales. Adaptamos el precio y los servicios a las necesidades de cada paciente para que no te preocupes por nada.

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